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Experimentando combustibles para lámparas de aceite.

Desde hace no mucho tiempo he estado indagando sobre métodos de iluminación para el hogar en la antigüedad, comencé fabricando lucernas romanas, pero en una visita al MAN, vi otro tipo de lámparas que eran anteriores y que llamaron mi atención.

Fabricación de lucerna romana.
Proceso de fabricación de una lucerna romana.

Una de las cuestiones que más me han dado vueltas desde entonces, ha sido la cuestión de los combustibles, así que decidí hacer una serie de pruebas para comprobar el rendimiento de dos tipos de combustibles que se utilizaban antiguamente, aceite de oliva y grasa animal (en este caso, grasa de cerdo).

Lámparas utilizadas para el experimento.Para este pequeño experimento, fabriqué dos lamparas cuya capacidad, era la misma, en una de ellas añadí 10cl de aceite de orujo y en la otra, la misma cantidad de grasa de cerdo. Como mecha para las lámparas, utilicé cordón de algodón de 8mm trenzado como una cuerda.

Pre roman Lamp.
Lámpara Prerromana

El primer problema que encontré al utilizar la grasa de cerdo como combustible, es que la llama, sólo funde la grasa cercana a la mecha, al cabo de media hora, consumió todo el combustible cercano a la llama y esta se apagó, quedando muchísimo combustible sin consumir, por lo que en esta primera parte del experimento, decidí probar a fundir la grasa antes de encender la lámpara.

Ahí la cosa cambió, al estar la grasa de cerdo liquida y la llama cerca, la grasa no llegó a solidificarse a lo largo de todo el periodo que estuvo

encendida la lámpara y solamente se apagó la llama, cuando se consumió todo el combustible e incluso la mecha.

Encendí las dos lámparas a la vez, para poder comparar los tiempos de combustión, luminosidad, humos, olores…

Para mi sorpresa, la grasa de cerdo no olía mientras se quemaba a través de la mecha, mi sospecha, es que la mecha actúa como filtro, en cuanto a los humos, al principio salió durante unos tres minutos un poco de humo negro. El tiempo de combustión fue de 10 horas y 12 minutos y el brillo de la llama era bastante intenso.

Pre roman lamps Lámparas prerromanas
A la izquierda, grasa de cerdo. A la derecha, aceite de orujo.

Por otro lado, el aceite de oliva dio más tiempo de luz, 12 horas y 21 minutos, al encender salio un poco de humo negro, pero solo hasta que la mecha asentó bien la llama, después de 3 minutos el humo cesó. En cuanto a olores, solo los produjo al terminar la combustión junto con otro poco de humo. El tamaño de la llama y brillo, fue ligeramente inferior al de la lámpara con grasa de cerdo.

La conclusión que se puede extraer de este experimento, es que ambos combustibles son bastante eficaces, ambos son buenas opciones de combustible a la hora de hacer una recreación o para crear el entorno adecuado en cualquier experimento que requiera las condiciones de iluminación en la Edad de Hierro.

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